ROCKORAMA

Posted 05 mar 2012 in Rants

Diría alguien -quizá- muy sabio: recordar es vivir. Quién sabe hasta dónde sea o deje de ser cierto, pero la verdad es que al abrir el cofre del ayer nos encontramos con aquellas llamadas bandas, las reales, no esas basofias recetedas inmisericordemente causando daños auriculares así como cerebrales irreversibles.

Es decir grupetes con sonidos franquísimamente nausabundos quienes además se escudan en rolas rocanroleras para vomitar sus deshechos, lo peor es que un ejército innumerable les sigue felices brincoteando bajo ese monótono ruido, letras infames -sus originales que son pocas- y vestimentas atroces.

Las bandas aquellas poseían talento, originalidad, creatividad y sin bombardeo publicitario, ya no se diga programa de televisión o algo parecido exprofeso para ellos. En el viaje llega hasta hoy gente del tamaño de Peace and Love, Náhuatl, El Ritual, Lucifer -más tirados al progre- o Bandido.

Grupazos que marcaron época con un Rock muy bien estructurado, excelsamente elaborado aunque con influencia de los gabachos, sobre todo de Blood, Sweat & Tears o Chicago; sin embargo si se escucha el disco Lunatic Owl de la banda americana Brain Child, se encontrarán con una impresionante similitud en Bandido. Por supuesto hubo algo de eclecticismo, pues el Peace tiene marcada sonoridad latina en los metales, que indiscutiblemente son de mambo pero con el sonido de lira eléctrica, vocalización en inglés, además de certera ejecución en batería; es algo completamente propio.

Existió en aquellos ayeres o antieres la original, única y verdadera Banda Macho, unos chavos de Monterrey que hacían música propia además de covers muy bien tocados. Es cuestión de traer a la mente “Libre y Solitario” -del griego Harris Chalkitis-, “La Noche que Murió Chicago” -de los gringos Paper Lace-, o “Prendido a un Sentimiento” -original de BJ Thomas que también versionaron los suecos Blue Swede- pero desde hace algunos años este nombre vilmente copiado es usado por unos mequetrefes que tocan de manera fecal.

Aquellas eran las bandas mexicanas, no los pútridos que ahora se ostentan como tales y efectivamente son aztecas, pero da mucha vergüenza, un atributo que ellos no conocen y por lo mismo se siguen exhibiendo tan campantes.

No se sabrá jamás si recordar es vivir, pero vaya que resulta una travesía muy chida abordar la nave del tiempo y pasear en esas eras.

Por: Jesús Tepepa

Posted by El patas

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