ENTREVISTA CON STEVEN WILSON
Recientemente, uno de los músicos más respetados y alabados de los albores del nuevo siglo, Steven Wilson, visitó nuestro país para ofrecer una vez mas un concierto extraordinario. En él presentó su nuevo álbum solista, Grace for Drowning, además de grabar el show para ser editado en DVD. Siendo un artista con mucho qué decir, platicamos con él sobre su música y también sobre sus sentires sobre la vida moderna, tema recurrente en sus letras. Nos dio unas interesantes respuestas.
Discúlpame por todos mis aparatos electrónico, sé que no eres muy aficionado a ello.
Steven Wilson: Jajaja, no no. Vamos, en el caso de los teléfonos y grabadoras sí me gusta lo digital, lo que no me gusta es ESCUCHAR música en digital.
Lo decía porque la última vez que platicamos estabas emprendiendo esta “Campaña por la Destrucción del iPod”.
SW: Jaja, bueno he atenuado el hábito. No, en realidad eso fue una broma, fue una forma divertida de poner a discusión un asunto serio, lo cual es el ninguneo sobre la forma de escuchar de manera apropiada la música de un artista, con alta calidad de audio y etc. Y también sobre lo que yo considero una moda que promueve el audio de pobre calidad. Era una broma pero sirvió para que la gente hablara de ello.
¿Crees que algo ha cambiado desde entonces?
SW: De alguna manera sí, no por mí por supuesto. La cuestión es algo que corresponde a la naturaleza humana. Cuando encuentras que hay un movimiento en una dirección siempre hay una especie de “rebelión” en la dirección contraria. Lo que noto ahora es que muchos jóvenes, adolescentes sobre todo, me traen cada vez más viniles para que los firme, escucho pláticas sobre las mezclas en sistema Surround que hice, lo cual es un formato de audio de muy alta calidad. El vinil está regresando muy fuerte, lo interesante es que no es con la generación vieja sino con las generaciones jóvenes, quienes de algún modo, no están encontrando lo que necesitan en la cultura del download.
¿Pero esto del regreso del vinil no es una moda en sí mismo?
SW: Bueno, ¡la vida misma es una moda! Por supuesto que también es una moda, pero yo la considero una moda más “sana” que otras que circulan por ahí.
Hablemos de tu nuevo álbum, Grace For Drowning. Antes de grabarlo estuviste involucrado en una infinidad de proyectos. ¿Cómo es que decides qué material usar para ellos y cuál usar para tus trabajos solistas?
SW: Parte de lo grandioso de que sea un álbum solista, es que, honestamente, no le tienes que dar cuentas a nadie. Cuando trabajo, por ejemplo, con Porcupine Tree que es la banda que todos conocen más; desde luego soy el principal compositor, pero aun así tengo que componer pensando en ellos y considerar que hay cierto tipo de música que no les gusta. Por ejemplo, hay un músico de Porcupine Tree que odia el Jazz. A mi me encanta el Jazz y hay una fuerte influencia en Grace For Drowning, al igual que cuestiones de improvisación y espiritualidad que vienen del propio Jazz. No quiero decir tampoco que sea un disco de Jazz, pero tiene ciertos elementos que se relacionan con él. La otra característica de los proyectos solistas es que son un espectro más completo de mi persona, en el sentido que todas mis influencias están ahí: Progresivo, Metal, Psicodelia, Jazz, Noise. Esto de alguna manera quedó de manifiesto en mi primer álbum pero creo que es mucho más notorio en este segundo. Así es un poco como lo manejo.
¿Qué hay del título del álbum?
SW: El título viene de la idea de vivir en el siglo XXI, creo que hay un cierto sentido de ahogo dentro de la tecnología, la información, en la vida en general. El ritmo de la vida cada vez es más veloz, la cantidad de información con la que somos bombardeados, sean noticias, economía, pornografía, música, películas, nos sofocan y creo que nos da un sentimiento de estarnos ahogando en la vida moderna. Pero también creo que es posible encontrar lugares pacíficos, un sitio para uno solo. Yo lo encontré en mi experiencia. Viví en Londres por 20 años y hace dos años me mudé a vivir al campo, ahí fue donde comencé a escribir este álbum. Por primera vez en mi vida me asomé a la ventana y no vi un paisaje suburbano, vi árboles, ríos, vacas, ovejas, el cielo y la campiña. Creo que esta idea de encontrar un lugar de paz, un lugar agraciado, mientras seguimos ahogándonos en toda la locura fue la imagen que quise plasmar. Un lugar que nos concede la “gracia” de la paz aunque nos estemos ahogando, creo que a fin de cuentas todos estamos buscando eso.
Ciertamente Londres se ha estado “ahogando” bastante en tiempos recientes
SW: Es una locura. Me encanta la ciudad, pero ya tuve suficiente de ella
Según veo es un álbum doble, los albumes están divididos como en capítulos, incluso cada álbum tiene su propio título, ¿a qué se debe?
SW: La idea detrás de ello es que tenía 85 o 90 minutos de música, los cuales sentí que eran lo suficientemente buenos para editar un álbum. Pero no me gustan los álbumes largos. No me gustan los CDs de 80 minutos, PERO sí me gustan los álbumes ambiciosos. Quizás por ser de la generación de la que provengo, me gusta la idea del vinil: 40 minutos de música secuenciados en dos pedazos de 20 minutos y tienes la idea de una secuencia infalible por cada lado. Déjame preguntarte algo, ¿por qué crees que hay tantos álbumes establecidos como “clásicos” de la era del vinil y por qué hay tan pocos que vienen de la era del CD?
Ciertamente por la calidad de artistas de la época y en parte por la duración de los álbumes. Recuerdo este álbum de Bob Dylan que de un lado es él con una banda eléctrica y del otro lado es su material acústico. Si lo escuchas en CD de algún modo pierde el sentido original. O aquel en vivo de Led Zeppelin, en el que todo un lado es “Dazed and Confused” (eso sí que obligaba a concentrarse)
SW: Exactamente, mi esposa piensa lo mismo, hay algo en que el vinil dure 40 minutos, creo que 40 minutos son el tiempo “natural” en que una persona puede mantener la atención en un álbum. No importa qué tan buena sea la música, después de 40 minutos, tu atención comienza a irse. Así qué para contestar la pregunta, pensé en Grace For Drowning como dos viniles separados de 40 minutos. De este modo estoy tratando de decirle al escucha “no quiero que escuches todo esto de un solo golpe, quiero que le dediques tiempo a una de las experiencias auditivas y más tarde o después a la siguiente”. De esa manera creo que las personas lo absorberán mejor, no sé si funcionará.
¿Tienes algunos invitados en el álbum?
SW: Sí, por ahí están Tony Levin que tocó algunas cosas, también Trey Gunn, Pat Mastelotto, Steve Hackett. La cuestión es que desde que después de que grabé el álbum formé una banda para poder tocarlo en vivo. Cuando lo estaba grabando no tenia banda, así que me la pasé llamando a todos los que se me ocurrían. Hubo muchos músicos inmiscuidos.
¿No interfiere eso sobre la concepción original que tenías sobre las canciones?, ¿cambiaron demasiado?
SW: Bueno, una de las cosas que quiero hacer para mi próximo álbum es grabarlo con mi banda, así la banda será consistente en todo el álbum. Se tienen resultados un poco más esquizofrénicos con sin una banda formal, lo cual en cierto sentido también me agrada, pero se pierde cierta cohesión a lo largo del proceso.
A fin de cuentas ¿dirías que es algo malo o bueno para un álbum?
SW: Todo tiene ventajas y desventajas. Una de las desventajas de estar en una banda es que tienes que estás atrapado con las diferentes personalidades de las personas de la banda. Y eso a veces es frustrante. Te gustaría tener algún elemento en la música pero no puedes porque no les gustaría. Esa es la ventaja de tener un proyecto solista. A la vez, es algo bueno la consistencia de tener a los mismos músicos, así que no hay una situación ideal realmente.
¿De qué hablas en Grace for Drowning?
SW: Realmente de todas las cosas que he hablado en el pasado, como asesinos seriales, la vida moderna, la erosión de la concentración y la curiosidad. Ese es el principal problema del siglo XXI, la erosión de a concentración, la incapacidad de no sólo los jóvenes sino todo el mundo, de concentrarse en algo más allá de unos cuantos minutos. Yo también lo hago, me da vergüenza pero es verdad. También están las habituales canciones sobre relaciones que acabaron horriblemente mal.
¿Dirías que la tecnología es la culpable de nuestra falta de concentración?
SW: Diría que la tecnología es una gran parte de ello. La cuestión con la tecnología es que supuestamente haría nuestra vida más fácil y supuestamente nos darían más espacio para tener mejor calidad de vida. Pero la realidad es que sucedió lo opuesto. Pasamos demasiado tiempo viendo los iPhones, demasiado tiempo viendo el Internet, ni tengo que hablarte de los efectos que esto tiene sobre como se comercializa y escucha la música, ni cómo afecta a los músicos que viven tocando. Así que desafortunadamente, aunque la idea de los iPhones, iPods y demás es sumamente atractiva, no puedo decir que hayan aumentado nuestra calidad de vida, no la han mejorado; al contrario, la han disminuido. Pero estamos atrapados con la tecnología. No puedes regresar al genio a su botella. Se podría decir lo mismo de otras tecnologías como la invención del revolver o las bombas, ambas son tecnologías altamente destructivas, pero no se les puede hacer desaparecer simplemente, estamos atrapados y tenemos que vivir con ellas.
Háblanos un poco sobre el proyecto Storm Corrosion, que entiendo se grabó al mismo tiempo que este nuevo álbum.
SW: Sí Storm Corrosion se grabó al mismo tiempo que Grace for Drowning y que el último álbum de Opeth, Heritage. Yo estuve participando en los tres discos, hubo momentos en que tuve que trabajar en los tres por turnos en un solo día. Eso estuvo muy bien, porque creo que de alguna manera se sienten como una trilogía de álbumes. Todos son diferentes, tienen su propio sonido, pero también tienen ciertas similitudes de humor y atmósferas de cierta manera. Storm Corrosion es la conclusión natural de Heritage y Grace for Drowning. Pero es un álbum mas espiritual, orquestal, minimalista. Es muy hermoso pero también es bastante retorcido.
En el álbum pareciera que tú y Mikael están tratando de escapar de el sonido de sus bandas y de todas las preconcepciones que se tiene sobre ambos. Como en un espíritu de “haremos lo que nos de la gana”.
SW: Es exactamente lo que sucedió. Aunque ya habíamos comenzado con ello, Opeth comenzó con Heritage que es un disco que ninguno de los fans se esperaban. Creo que Storm Corrosion sería un shock más grande, si Heritage y Grace for Drowning no hubieran aparecido antes. Aun así creo que será un gran shock para mucha gente por que es muy minimalista y muy orquestal, casi no hay batería en el, no hay muchas guitarras, no hay distorsión; sí hay momentos pero cuando la distorsión surge es como un elemento sorpresa. Es muy oscuro y torcido. Creo que en Storm Corrosion la gente reconocerá los ambientes de ambos álbumes y los elementos por los que somos conocidos, pero los ingredientes musicales son sorprendentes.
¿Hubo un plan previo, un acuerdo con Mikael para hacer un álbum?
SW: No, nunca fue algo que nos sentáramos a planear o discutir. Nunca hablamos sobre escribir canciones juntos pero hablábamos de música todo el tiempo. Y la música sobre la que hablábamos y la que mas nos emocionaba, no era Metal. Hablábamos sobre música muy extraña. Soundracks, música orquestal, avantgarde, Jazz experimental. Cuando estuvimos en el estudio para hacer el álbum, aunque no hablamos de ello directamente, comenzamos a hacer este tipo de música. Ni siquiera dijimos “oh, hagamos un disco ahora”. Simplemente estábamos conviviendo juntos, escuchando música, bebiendo mucho vino y le pregunte a Mikael si quería escuchar la mezcla que hice en Surround de un disco de King Crimson que le gusta mucho, el primer álbum. Así que estábamos en el estudio escuchando el disco, y Mikael tomó una guitarra y comenzó a tocar, así que escuché lo que estaba haciendo y pensé “mmh, debería grabar eso”, y eso hice, tenía un teclado por ahí y nos pusimos a palomear de forma muy casual. Así nació el disco de Storm Corrosion. Y me gusto eso porque no se sintió forzado ni nos sentíamos con la presión de “tener” que hacer un disco, fue algo que verdaderamente salió de nuestro inconsciente.
¿Podríamos esperar algún show de los dos juntos?
SW: Esta vez no, cuando escuchen el álbum entenderán por qué no es posible. Además él estará de gira con Opeth y yo haciendo lo mío. Si nos llegáramos a encontrar en el escenario, sería pensando ya en un segundo álbum. Pero por ahora no pasará. Y lo próximo que haré no será ni Porcupine Tree ni Blackfield, sino mi tercer álbum solista del cual ya tengo mucha música escrita.










Buenísima entrevista. Qué hermoso leer que Storm Corrosion nació de King Crimson. ¡Gracias!