SODOM
Por motivos de fuerza mayor, me encontraba todavía en el lobby del Circo Volador en el momento en el que Sodom comenzó a tocar. Sólo pude enterarme que Pactum hizo su espectacular regreso retomando bellas baladas como “Escupiendo a la Biblia” y “Copulando Con Cristo”, y que Rotting Christ sonó como nunca lo había hecho: bien.
Tom Angelripper y compañía comienzan su presentación con “In War And Pieces”, seguida de “Sodomy and Lust” que rápidamente calentó el ambiente. En “M-16” comenzaron a volar personas y lanzaron la primera de unas 4 o 5 banderas mexicanas decoradas con motivos de la banda, excepto una que decía “Puto Peña” que al ondear, incitó el “¡Puto!” a coro por parte de nosotros los asistentes. Tres canciones habían pasado apenas y el típico (y horrible) coro pambolero ya se imponía en el lugar desde el principio Angelripper y Bernemann (guitarra) iban de un lado al otro del escenario, pidiendo su cuota de gritos y saludando al público.
“Outbreak of Evil” fue el siguiente tema, la gente comenzó a enloquecer en el slam, desgraciadamente el audio no fue muy bueno y no se alcanzaban a distinguir los riffs ni se podían apreciar los solos de Bernemman en todo su esplendor. Con la breve “Surfin’ Bird”, original de los Trashmen, mantuvieron la euforia, durante casi todo el concierto, la gente (sobre todo la que estaba más cerca del escenario) se mantuvo en movimiento, muchos volaron hasta el espacio de contención y muchos más hicieron remolinos que si bien no eran tan grandes y violentos (desde mi perspectiva del lugar) hicieron subir la temperatura regresando así mucha de la energía que este trío de alemanes estaba dejando en el templete. Y es que, a pesar de que su cabello y arrugas hacen notorio el paso del tiempo, la manera en la que tocan nos dice que para El Rock no hay edad, ni siquiera para el Thrash Metal crudo y conciso como el de estos señores, grandes músicos que llenan el escenario de pura actitud.
Continuaron con “The Saw is the Law”, la cual fue de las que peor se escuchó, aun así, los coros y gritos no faltaron. “Proselytism is Real”, “The Art of Killing Poetry” y “Burst Command ‘til War” no lograron prender mucho a la gente, “I Am the War” y “Blasphemer” le inyectaron algo de energía al slam. Lo mejor sonorizado fue la batería. En algún momento de la noche, Angelripper presentó y pidió aplausos a su baterista Markus “Makka” Freiwald, quien por primera vez toca en nuestro país. Desde el arribo a las afueras de el Circo, fue notoria la concurrencia de muchos nuevos fans, chicos y chicas de menor edad que la banda como tal.
Angelripper se dirigió a su amplificador y lo ajustó hasta la distorsión, acción que anunció su tradicional cover de Motörhead, “Iron Fist”, mismo que la mayoría de los asistentes cantó completo y con esto inició el clímax del concierto. “City of God” puso a todo el mundo a mover la cabeza y su famosísima “Agent Orange” puso muchas matas a moverse en el aire, sin duda, la pieza mas coreada después de “Iron Fist”. Olas de gente moviéndose en torno al escenario recibieron “Ausgebombt”, para después empezar a sentir la despedida con “Fuck the Police” y “The Vice of Killing”, tras de la cual hubo unas breves palabras y abandonaron por unos minutos el escenario. En el encore tocaron la infaltable “Remember the Fallen” también cantada por muchos. El fin llegó con “Bombenhagel”.
Lamenté mucho que el sonido no haya dejado apreciar los solos impresionantes de Bernd “Bernemann” Kost, aún así, fue una gran lección de cómo es y debe ser el buen Thrash.
SODOM
Diciembre 1, 2012
Circo Volador
Por Carime Aguilera
Fotos: Germán García



















Chiaaaa…quizo decir que Rotting nunca habia sonado bien?!? eso ofende….
Buena reseña y buenas fotos. Creo que una de las razones por las que el slam no alcanzó proporciones épicas fue que la escalinata lo dificultaba un poco, porque si se sentía en las caras de las personas las ganas de armar desmadre.