ARCH ENEMY – WAGES OF SIN SHOW
Esa noche, alrededor de las 19:00 horas, la entrada del metro la Viga comenzó a emanar de su bocaza una horda de ñeros ataviados de negro que lucían en sus pechos los logos de Arch Enemy. Durante más de media hora salieron del subsuelo unos mil que fueron a parar directamente a la enorme bóveda del Circo Volador, la cual apenas pudieron llenar a la mitad de su capacidad. Así, medio vacio, sería el escenario en el que Arch Enemy, una de las bandas más populares del metal subterráneo, presentaba en su totalidad el álbum Wages of Sin que cumplía 10 años de haberse lanzado.
Black Oil, la banda abridora, tenía la difícil tarea de enardecer a aquel público suficientemente como para que sus alaridos llenasen la mitad vacía del Circo que hacía sombra a sus espaldas. Así es, se requería de un público frenético no sólo porque Arch Enemy estaba filmando, sino porque también Black Oil había elegido al público chilango para aparecer en su próximo video, el cual harán circular por todo el mundo.
Y lograron conmocionar al público, bañando a aquella muchedumbre con un Metal poderoso y que no es fácil encasillar en los géneros convencionales: fusión de Death, Thrash, Groove Metal, con ritmos latinos y Hip Hop. El poderío de esta banda provenía sobre todo de la ejecución pesada y virtuosa a la vez del baterista Mike Gómez. El guitarrista de origen brasileño-palestino, Abassi Abassi, se dirigió al publico chilango con un español de acento portugués. En una de sus intervenciones dedicó una rola diciendo: “esta canción es para ustedes que no los dejan elegir su gobierno”. Esto parece haber avivado la rabia de los asistentes, pues con los primeros riffs de lira en unísono con la batería, el azote de matas y choyas llegó a su éxtasis.
Después de haber visto la manera de tocar de esta banda californiana, era inevitable preguntarse si Arch Enemy podría superar su ejecución. Un espectador susceptible a las exhibiciones de virtuosismo ególatra respondería que Arch Enemy fue más impresionante, pues los solos de ambos guitarristas fueron magistrales, pero un espectador más imparcial sentenciaría un empate entre las dos bandas de la noche. Tal vez, un aspecto en el que fue superior Arch Enemy, fue el ingeniero de sonido, quien logró hacer lucir al máximo la excelente infraestructura de audio que produjo Eyescream.
Como siempre, la pausa fue aprovechada por muchos para ir a la barra por más droga legal, mientras otros la aprovechaban para ganarse un lugar al frente. La oscuridad invadió la inmensa bóveda y el alarido multitudinario vino de inmediato. Dos pantallas gigantes que flanqueaban el escenario proyectaron el logo de la banda estelar ardiendo en llamas que excitaban a aquella horda de negro que ya se mostraba ávida de iniciar el ritual.
Entre aquellas mil personas, el número de mujeres (unas 200) fue muy elevado para una escena como la metalera, mayoritariamente masculina y que ha sido calificada de machista y misógina por muchas feminazis. El tema del género era ineludible en este concierto por una simple razón: una mujer, la vocalista Angela Gossow, sería la personalidad central del toquín.
Los hombres y mujeres que en igual número ocupaban la valla de contención al pie del escenario se encendieron como llamas infernales cuando recibieron el primer golpe de estridencia de la guitarra de Michael Amott (Carcass, Spiritual Beggars y Carnage). Los cuerpos se convulsionaron al recibir riffs de violenta velocidad, rítmica enganchadora, una armonía mística y oscura que transformaba la atmósfera con esas melodías que caracterizan al Metal sueco y que lo han llevado a competir con el Metal británico y estadounidense.
Desde la primer rola, Angela Gossow sedujo a aquella horda masculina con su potente voz gutural: la hoguera de puños levantados se avivaba al unísono del suyo. En una de las ocasiones en que la Alemana se dirigió en inglés al público les dijo: “espero que al terminar este concierto, ustedes hayan conocido y hecho nuevos amigos ¿o no es eso de lo que se trata el Heavy Metal?”.
Las cerca de 200 mujeres miraron emocionadas cómo Gossow reivindicaba el territorio de este género macho para aquellas que hacen Metal. En su última intervención Angela agradeció al público su asistencia, pues dijo que aquella noche era muy especial para la banda y que ese concierto sería visto por todo el mundo. Aunque no llenó el lugar, aquel público se entregó de tal manera que no se percibió en los Arch Enemy la más mínima señal de desánimo, sino al contrario, ellos también se entregaron con una ejecución perfecta que duró cerca de dos horas. Al final, la brutal vocalista se envolvió en la bandera de este país machista, en el que los metaleros, despreciando los prejuicios que se enseñan por acá, estaban ahí, admirando a una mujer como su igual.
ARCH ENEMY
Diciembre 6, 2012
Circo Volador
Por Miguel Cuellar
Fotos: Guakamole Project
Setlist:
Wages Of Sin:
Enemy Within
Burning Angel
Heart of Darkness
Ravenous
Savage Messiah
Dead Bury Their Dead
Web of Lies
The First Deadly Sin
Behind the Smile
Snow Bound
Shadows and Dust
Lament of a Mortal Soul
Encore:
The Immortal
In This Shallow Grave
Bury Me an Angel
Guitar Solo (Nick Cordle)
Intermezzo Liberté
We Will Rise
Nemesis
Fields of Desolation
(Outro)

















