OMAR RODRÍGUEZ-LÓPEZ: EL RITUAL COMO FIN DE SÍ MISMO
Nacido en Puerto Rico hace 36 años, Omar Rodríguez-López es uno de los músicos más respetados del rock y uno de sus elementos más prolíficos. Desde sus inicios con At The Drive-In, pasando por su proyecto más popular The Mars Volta, hasta infinidad de colaboraciones y producciones con los músicos más diversos. Músico, productor y cineasta, entre otras facetas, Omar se sincera y nos habla de sus más recientes proyectos, sobre lo que significa ser artista en estos tiempos y su obstinada fuerza creativa que lo han convertido en una suerte de dictador musical, exitosamente.
¿Cómo es que tienes tiempo de hacer tantas cosas? Lo digo porque solamente el año pasado grabaste casi ocho discos en un año. ¿Te levantas muy temprano?
Omar Rodríguez: Jajaja, no, pues es principalmente porque hago lo que disfruto. Si tu disfrutas de hacer algo, lo haces bien y lo haces frecuentemente. Esa es la cosa, yo no tomo, no fumo, no salgo a los antros. Así que no hago muchas cosas que ocupan mucho tiempo en la vida de otras personas. Para mí divertirme es grabar, es convivir con mi familia y mis amigos, porque todos mis amigos son músicos o cineastas, artistas. Así que siempre estoy tratando de convivir y hacer proyectos. También voy al cine y me relajo, paseo al perro y paso tiempo con mi mujer, tampoco es que no tenga tiempo para esas cosas.
¿Por qué escogiste ahora vivir en Guadalajara y no en otra ciudad?
OR: Fuimos a tocar ahí cuando tocamos en el Zero Fest (con The Mars Volta). En el momento que aterrizamos dije “yo aquí voy a vivir un día”. Soy una persona muy instintiva y resulta que mi hermano mayor estudió medicina también ahí en Guadalajara. Era algo que traía en el inconsciente también. Pero créeme que aunque nací en Puerto Rico, sólo estuve cinco años ahí. De Puerto Rico nos fuimos a Puebla seis años. Así que toda la cultura mexicana, todo el huitlacoche y el dialecto particular que hablan los mexicanos se me quedaron en el inconsciente.
Pasando a tus múltiples proyectos, ¿cuál es el estatus de The Mars Volta?, ¿qué planes tienen o qué preparan?
OR: Lo que pasa con el nuevo disco de Mars Volta es esto: el disco “nuevo” (por decirle “nuevo”), lo grabé hace año y medio. Y hace año y medio que estaba esperando a Cedric a que termine sus letras. Y es la primera vez en la historia del grupo en que yo no he sido tan dominante ni tan agresivo, tengo que cambiar como persona también. La cosa es que yo siempre he sido como el tren, el corazón del grupo, la gente se sube al tren y vamos para adelante. Y nos metimos como una vaina la última vez que trabajamos, que fue en el disco de Octahedron, porque por fin Cedric me dijo “yo no puedo trabajar a este paso, está cabrón, siento que me estoy forzando porque yo no trabajo tan rápido como tú; y no te quiero decepcionar tampoco, siento que cuando veo el trabajo de lo que yo he hecho con mis letras y eso, pienso que me hubieran salido mejor si me hubieras dado más tiempo, pero siempre trabajas a toda prisa y yo no soy así”. Entonces le dije que no había prisa, que lo hiciéramos así, que ahí estaba toda la música y que iba a ser la primera vez en la que no le iba a marcar ni a presionar, “tú hazlo a tu paso” le dije. Desafortunadamente ese paso pues ya duró año y medio, entonces ya le marqué y le dije que se me hace un abuso también; y me dijo “ahora veo que tienes toda la razón, necesito a alguien que esté encima de mi, porque no logro nada”. Y como mi estudio lo están remodelando ahorita, me vine acá a Los Ángeles, (que tampoco es como que me guste estar aquí), pero me vine para acá a ayudarlo y ahora sí terminar el disco. Que para mí es un disco viejo, pero ni modo.
¿Entonces ya podemos decir que el disco está terminado o en qué etapa está?
OR: Ya esta semana él termina. Ya sólo lo tengo que ajustar un poquito, porque tú sabes que cuando le pones la voz cambian ciertas cosillas. Hay que quitar ciertas melodías o agregarle otras cositas, ponerle “las campanitas” por así decirlo.
¿Deantoni Parks está grabando la batería según entiendo?
OR: Sí, mi amigo Deantoni Parks es uno de los bateristas mas creativos e interesantes que he utilizado.
¿Y qué sucedió con Thomas Pridgen?
OR: Con Thomas lo que pasó es que lo tuve que correr; por varias razones, pero la más adecuada para esta conversación sería su inmadurez. Es un tipo joven que tiene mucho que aprender y yo no estoy para ser babysitter. Son cosas de la vida en las que tiene que madurar y aprender, y realmente no sabía cómo trabajar en equipo, así que lo corrí. Pero creo que fue lo mejor, así él ahora puede hacer su propio grupo y hacer las cosas a su manera. Algo que también siempre ha sido un problema para los músicos de mis grupos –y esta puede ser una de las razones por las que he cambiado tanto de músicos – entran aquí y no es un grupo tal cual, no es una democracy. Tú vienes a tocar mi música y hacerlo como yo quiero. Si tienen un problema con eso que hagan su propio grupo y hagan su propia música.
¿Podemos saber algo sobre la temática del nuevo disco de Mars Volta?
OR: Eso por ahora no lo puedo hablar porque es el área de Cedric, y aunque lo hemos platicado y le doy cierta información que lo ayuda a desarrollar mejor lo que tiene, no quisiera hablar por él.
Nos dijeron que estabas trabajando en el score de una nueva película.
OR: Terminé hace un rato de hacer el score de una película de Guillermo Arriaga y ahora estamos platicando sobre la nueva película que quiere hacer, y también estoy trabajando en el score de mis películas que espero que salgan este año, así que se vienen varios proyectos de cine.
¿Cómo te fue con tu película The Sentimental Engine Slayer?
OR: Nos fue muy bien, tuvimos bastante apoyo de la comunidad cinematográfica y se estrenó en muchos festivales alrededor del mundo. Ahora ya está terminando esta especie de gira por festivales que fue todo un año y ahora la vamos a editar en DVD.
Siendo que no hay democracia en The Mars Volta, ¿cuál es la diferencia en trabajar con ellos y trabajar con los otros proyectos como el Omar Rodríguez Group por ejemplo?
OR: Realmente no hay diferencia. La única diferencia es si Cedric puede cantar algo o no. Aún así hay cosas que Cedric canta en discos de Omar Rodríguez-López. En realidad es una cosa técnica. Lo que pasa es que cuando firmé con Universal, y ahora con Warner Brothers, es que ellos venden a The Mars Volta. Ellos lo ven como un producto y de alguna manera compraron mi producto (The Mars Volta), pero eso tiene ciertas limitaciones. A ellos no les gusta que haga esta música, va en contra de todas las ideas que ellos tienen como compañía. La primera regla que me pusieron fue “sólo vamos a editar un disco al año y no puedes editar otros discos como The Mars Volta”. Así que yo lo que hago es decir, “este es un disco de Omar Rodríguez-López”. A mi me da igual, yo soy el compositor de toda la música, es mi grupo; soy el dictador del grupo, hago todo en el grupo y si al ponerle otro nombre puedo seguir haciendo lo mío, pues chévere. Hay otros artistas que no tienen esa libertad, el sello se apropia hasta de su nombre.
Pero siendo que tienes restricciones y que ahora la mayoría de los artistas se fueron por la vía independiente, ¿por qué sigues con ellos?
OR: ¡Porque me pagan! No puedo pretender que es otra cosa. Ellos me dan un adelanto y me dicen, “queremos tu producto y te damos tanto”. Yo tengo que ser honesto conmigo y es mi derecho, y eso también me da muchísima libertad para hacer cosas independientemente; que he hecho mucho cine, 30 discos sin Universal o Warner. En otro momento que la industria no estaba tan jodida, me daban dinero para mi propio sello, ahora están cambiando las cosas obviamente. Pero a mí me da igual. Me están pagando por algo, así que tengo que ver las cosas de cierta forma, es la única limitación. Muchos artistas tienen el concepto de que las limitaciones son una cosa mala. A mí me ponen en una postura en la que tengo que pensar de otra manera. Como cuando hago una película, no tengo el presupuesto de Hollywood, así que tengo que ingeniármelas para saber cómo voy a lograr hacerla. Uno tiene que ser más creativo cuando tiene limitaciones. Si las compañías me dicen que no puedo sacar otros discos más que de Mars Volta con ellos, hago lo de Omar Rodríguez-López y ellos se quedan encabronados porque yo de eso gano dinero y ellos no jaja.
Ya que también tienes tu disquera, ¿cómo escoges o cuál es el criterio por el cual eliges a una banda para estar en tu sello?
OR: Al azar. No estoy activamente buscando a grupos como haría un productor. La disquera anterior que tenía, GSL (Gold Standard Labs), la tuvimos que cerrar porque firmamos a tantos grupos, sólo por amor a la música, y por querer apoyar y ayudar a todos los músicos que conocía, que el sello quebró. No podía con el volumen de grupos. Así que hice otro sello sólo para editar mis discos y ya. Así mi hermano Marcel me enseñó un disco que tenía con mi otro hermano, me gustó y lo editamos. César Rosas me presentó a Le Butcherettes y me pidió unas fechas para grabar en el estudio, los vi y me gustó y me interesó trabajar con ellos. Así se ha dado, sin buscar a nadie. El criterio es no tener criterio.
¿Qué tal es trabajar con John Frusciante?
OR: John es un tipazo. Mas que guitarrista él es un tipo muy expresivo, es un artista. La gente no lo sabe pero John ha hecho más de 400 grabaciones, son como 30 o 40 discos pero no los edita porque no le importa, tiene otra filosofía ahorita. Después de tocar tanto tiempo en un grupo tan masivo, en una casi compañía como son los Red Hot Chili Peppers, con tantas reglas y limitaciones, ahora se va por el otro lado: sólo tocar música porque quiere tocar música. No quiere pensar si la edita o en un productor o qué va a decir la gente. Lo hace porque es lo que le gusta y es lo que le conmueve. Y por más que yo le diga, o alguien más, que edite lo que tiene grabado (porque hay cosas muy cabronas como para cambiarle a la gente sus perspectivas sobre la música electrónica y mezclándolo con el Rock), él no lo va a hacer hasta que entre en una nueva etapa. Eso es de admirarle.
¿Cuál fue tu experiencia al tocar con Calle 13? Porque en México mucha gente los ve como el enemigo del Rock porque tocan reggaeton y se ofenden que gente “del Rock” se mezcle con ellos.
OR: La gente tiene que examinar. Todos son muy rápidos para juzgar y decir cosas, pero hay muchos más elementos. Calle 13 tiene muchas variables, pero hay que escuchar sus discos. Quizás comenzaron siendo de esa forma pero hoy en día trabajan con infinidad de músicos, sobre todo artistas latinoamericanos y apoyan grupos políticos, lo cual se me hace muy interesante y obviamente son mis paisanos. Y con ellos sucedió como suceden muchas cosas en mi vida, se dio naturalmente. Estaba en Puerto Rico visitando a mi abuelo que cumplía 100 años y recibí una llamada de René, preguntándome qué estaba haciendo porque estaban grabando un disco. Así que le dije que estaba en la isla y me invitó a ir a su casa, y ahí escuché la canción. Después me la mandaron a México y les dije que le iba a tirar algo encima. Y me dijeron “está bien, sólo hay una cosa: que necesitamos la canción mañana porque es el sencillo del disco y en una semana vamos a filmar un video”. Así que le tiré lo mío esa noche y al otro día se la mandé e hicieron lo que hicieron.
Y a partir de esa canción mucha gente “del Rock” volteó a ver a Calle 13, por el simple hecho que estabas tú ahí, “apadrinándolos” de alguna manera.
OR: Es que de eso se trata. Si eres un purista y te quedas con una sola visión de las cosas, estás jodido, nunca va a pasar nada nuevo. La misma gente que se cagaba en Miles Davis cuando comenzó a interesarse en el Rock y comenzó a incorporar el Rock en su música, le decían que eso no era Jazz, que eso no era música, lo cagaron muy cabrón. Y a él no le importó, ¡cambió la historia de la música! Y creó todo un género. Eso es lo lindo de compartir y convivir, ver las cosas de diferente manera. Es un problema del mundo en general, la música es sólo un ejemplo chiquito. La gente está metida en un solo punto de vista: “esta es la forma de celebrar a Dios y esto es Dios”, y a partir de eso ¿cuántas guerras se generan?
Hace muchos años leí que odiabas tocar la guitarra. Pero creo que ese mismo odio, quizás te ayudó a desarrollar tu propio estilo. Aunque no sé si sigues odiando al instrumento.
OR: No, ya cambió mi relación con la guitarra y ahora digo “qué padre que la guitarra me eligió a mí como instrumento”, como un vehículo para poder comunicarme con el universo. En ese entonces me cagaba porque no me gustaba la guitarra, yo siempre quise ser tecladista, pero el piano no me eligió. Así que por eso estaba muy amargado contra la guitarra. Pero ahora después de tantos años ha sido mi compañera en muchas cosas, me ha ayudado a comunicarme con mucha gente y eso no lo puedo negar.
Viniste a tocar con Vato Negro. ¿Qué te parece tocar con ellos?
OR: La banda la comenzó Juan (Alderete), mi bajista y editó un disco que era sólo bajo y batería. Me invitó un día y me dijo que quería que fuera el director de la banda y compusiera algo. Lo puso en mis manos prácticamente y Juan me conoce de hace siete años ya, así que sabe que si me lo suelta tantito me sigo y se convierte en mi proyecto. Así que le dije “Juan, ya sabes cómo es la cosa, y en cualquier momento que suceda, aunque sea incómodo, me puedes correr”, jaja. Así que les ayude a componer las canciones del disco, les escogí el arte, le di una dirección. Es decir que el Vato Negro de antes, no tiene nada que ver con el Vato Negro de ahora. Para mí está bien porque es la primera vez que hago algo en 10 años que es más colaborativo. Yo escribí cuatro canciones, Juan escribió dos y Deantoni escribió una, eso era algo que no sucedía en mucho tiempo. Ha sido bueno trabajar así, no tan en onda de Hitler jaja. Juan siempre me dice “Little Hitler” jaja. Aunque han criticado a Juan porque dicen que ahora el grupo suena a Omar Rodríguez, pero Vato Negro suena como Mars Volta y como el Omar Rodríguez Group porque todo es parte de lo mismo. Y eso se debe a que hago las cosas a mi manera y tengo mi “voz” particular. No estoy haciendo música para impresionar a nadie, ni para ganar dinero con lo que sea. Vivo de esto pero estoy haciendo música porque es una reflexión de mi alma.
Lo mismo decían de los discos que hiciste con Lydia Lunch o con Juliette Lewis, que eran como Mars Volta pero con diferente cantante. ¿Volverás a trabajar con Juliette?. El disco que hiciste con ella está buenísimo.
OR: Seguimos siendo buenos amigos, pero no se si ella quiera volver a trabajar de esa manera jajaja. Te digo que soy muy dominante. No es una experiencia para todos. Yo sé que para mí no funciona trabajar con otro productor. Lo de Juliette no es algo que yo pueda decidir, a mi me encantaría, pero no sé si ella se la pasó TAN increíble.
Ya por último, ¿qué es lo próximo en tus proyectos?
OR: Pues terminar el disco de Mars Volta. Ahora estoy editando dos películas que hice, una que se llama el Divino Influjo de los Secretos, estoy haciendo el doblaje para ya terminarla. Y estoy editando otra que hice el verano pasado ahí en Zapopan que se llama Los Chidos. Igual el disco de Vato Negro. Y editar varios discos y ver qué oportunidades se abren por ahí .
Así que habrá Omar Rodríguez para rato
OR: Pues sí, hasta que me canse y decida ser chef o algo así. Seré el “Little Hitler” de la cocina jaja.










Me gusto la entrevista, pero no lo “respeten por ser como es”… that sucks, considero que su música habla por el.
Eres una verga “patas”, pinche entrevista chingona que te rifaste y ese Omar esta cabrón, larga vida a músicos como el
señor musica…a esperar el nuevo disco y seguir escuchando sus multiples proyectos…
muy buena entrevista solo que conociendote seguro te morias de ganas por preguntarle de su little bitch A.K.A. Ximena Sariñana no??
[...] el álbum se titula Noctourniquet y será lanzado a la venta el 27 de Marzo de este año. Como ya habíamos platicado con Omar Rodríguez-López, el álbum fue escrito por él y Cedric Bixler-Zavala. Contendrá 13 tracks y se dice que “la [...]