RIFFEMÉRIDE: PEEL, PHILLIPS, CRUMB, DYLAN
Hoy cumpliría 72 años John Peel, uno de los más longevos DJs, presentadores de radio de la BBC. Ayudo a lanzar la carrera de infinidad de bandas y apoyó géneros como el Rock Psicodélico, el Progresivo y el Metal en un momento en que tenían nulo espacio en la radio local y mundial.
Hoy en día son famosas las Peel Sessions, que muchas bandas grabaron en vivo en los estudios de la BBC y lanzaron posteriormente como parte de su catalogo. La lista de bandas que grabaron estas sesiones y fueron promocionados por Peel cuando no eran nadie es infinita: desde Carcass, Bolt Trower, 7 Year Old Bitch, Bauhaus, hasta Dick Dale, los Charlatans, Morrisey, Motorhead, Smashing Pumpkins, Pixies, Punk Floyd, Rod Stewart, The White Stripes, Nico, Melvins y muchísimos más.
Tuvo varios programas interesantes, como el Night Ride donde invitaba a personajes a leer poesía o expresar sus ideas generalmente anti-sistémicas. A Peel siempre le gustó la música que se alejaba del aspecto comercial, lo cual le acarreó muchos conflictos con los dueños de la estación.
Fue una de las figuras más importantes de la locución británica y del mundo.
Otro John cumpliría años hoy: John Phillips, uno de los fundadores y cantantes de aquel cuarteto de hippies llamado The Mamas & The Papas. Junto con ellos nos trajo clásicos inolvidables como “Monday Monday”, “California Dreamin’”, “Do You Wanna Dance” y muchas más de la época dorada del “amor y paz”. Igualmente compuso el himno hippie por excelencia “San Francisco (Be Sure to Wear Flowers in Your Hair)” que cantaba el Scott McKenzie.
Estuvo casado con su propia compañera de banda, la guapota Michelle Phillips quien metió conflictos en la banda pues también tuvo sus aventuras con el otro integrante Denny Doherty.
A pesar de su apariencia y vibra hippie buena onda, Phillips tenía unos demonios internos gruesísimos. Era muy alcohólico y ya en los 70 se hizo adicto a las anfetaminas, la cocaína y la heroína. Por si fuera poco, después se revelo que mantuvo una relación incestuosa con su hija McKenzie Phillips por 10 años, bajo la influencia de las mencionadas drogas.
Aún así, celebramos la música que creó en su vida, que al final de cuentas es lo que nos atañe.
Hoy cumple 67 años uno de los mejores dibujantes de la cultura underground Robert Crumb, quien se hiciera famoso por su infinita variedad de personajes que fueron parte de la cultura alternativa de los 60 como Fritz the Cat, Mr. Natural, Whiteman, Devil Girl, Mr Snoid y otros que representaban muy bien el espíritu de la época.
En sus cómics eran recurrentes los temas de sexualidad, drogas, racismo, antiautoritarismo y una visión mordaz, más ácida del movimiento hippie y los nacientes beatniks (que entonces eran conocidos como los “existencialistas”). Usuario habitual del LSD le atribuye a esta sustancia el desarrollo e ideas de su estilo que tomaba elementos lo mismo de La Pequeña Lulú, que de Popeye, Jeff & Mutt y Merry Melodies.
También tenía su banda de blues y música de los 30, R. Crumb & His Cheap Suit Serenaders, además su trabajo quedó inmortalizado en la portada del Cheap Thrills de Big Brother and the Holding Company y una compilación de los Grateful Dead, The Music Never Stopped: Roots of the Grateful Dead. Este año se editó el libro R. Crumb’s Sex Obsessions, con sus dibujos más sucios y perversos, editado por Taschen.
Actualmente Crumb sigue dibujando.
Hace 46 años ocurría un extraordinario fenómeno en varios hogares. Muchos jóvenes llegaron con su copia del Highway 61 Revisited de Bob Dylan, lo sacaron de su funda, lo pusieron en el tornamesa y al caer la aguja se escuchaba un seco tarolazo, como un balazo, una llamada de atención y entraba el órgano Hammond de Al Kooper en la abridora “Like a Rolling Stone”.
Las cosas habían cambiado para Dylan, ahora se apoyaba con una banda de Rock, aunque aun destinó el lado B del álbum para canciones acústicas, como la legendaria “Desolation Road” de 11 minutos de duración.
Es uno de esos álbumes que le cambiaron la vida a todos los que los escucharon por sus letras poéticas, profundas y humanas, Dylan ya no era el mismo portavoz involuntario de los cantautores revolucionarios, ahora hablaba de lo que pasaba en su interior; había cambiado y muchos con él.











oiga señor patas y donde puedo conseguir el libro de robert crumb?