ENTREVISTA A RODRIGO Y GABRIELA
Una vez más tendremos el privilegio de escuchar en su propia tierra al dueto mexicano que ha causado sensación en el mundo entero. Rodrigo y Gabriela, mexicanos y metaleros de corazón, han puesto en alto el nombre del país, sin necesidad de excesos patrioteros, ni reiteradas afirmaciones de su nacionalidad. Su música apátrida que no suena a nada y a la vez suena a todo, ha sido la vía de comunicación directa con los oídos y corazones de quienes los han escuchado. Hoy comienzan sus shows en territorio nacional, los últimos de la gira de promoción de su exitoso álbum 11:11. No abundaremos en su pasado metalero con Castlow y Tierra Ácida, nos asentaremos en el presente. Esto fue lo que nos platicaron sobre su nueva producción, trabajar en películas y su más reciente aventura en Cuba.
Platíquenme de lo que hicieron para la película del Gato Con Botas.
Rodrigo: Primero hicimos cosas para lo de Piratas del Caribe y ahora hicimos ondas para este gato. A mi la película de Shrek no me gustó, me cayó gordo. Sólo vi la primera, el único que me cayó bien fue el gato. Cuando nos dijeron que Dreamworks quería trabajar con nosotros en la película estuvo chido. Soy fan de los gatos, tenemos aquí en la casa.
¿Y qué tan difícil fue grabar el soundtrack?
R: Esta no fue tan difícil como la de los Piratas. Hans Zimmer piensa más las cosas, no te deja fluir tanto. Como ya era la cuarta película de los Piratas no quería arriesgarle mucho. No solo estaba controlado en el estudio sino en todos los aspectos. Los martes eran las juntas con Disney, pero nosotros sólo fuimos a la primera y jamás regresamos porque dijimos “¿qué mamada es esta?”. Se la pasaban viendo las escenas con la música de Hans y decían “está muy chingón PERO…”. Y se enfrascaban en unos pleitos enormes con Hans que es medio un popstar. En cambio con el Gato tuvimos más libertad, es mucho más para niños trabajamos con un músico que hizo la orquestación, Henry Jackman, es un chavo que ya lleva varias películas en su haber. Él nos dio la libertad de poder hacer lo que quisiéramos, porque ya veníamos medio frikeados de los Piratas.
¿Improvisaron sobre las imágenes que veían?
R: En este caso sí nos dieron imágenes. Henry nos decía en qué segmentos habría música y en cuales no. En cambio con Piratas no nos soltaron ni una sola imagen, ni siquiera a Hans, porque iban retrasados. Prácticamente tenías que hacer una rola y a ver si quedaba.
Entonces luego se fueron de gira con el 11:11 y lanzaron el disco en vivo.
R: Sí lo grabamos en la gira en noviembre pasado. En realidad se graban todos los shows, pero cuando se decidió lanzar el disco en vivo teníamos que escoger el lugar. Escogimos Francia pero casi todo el disco está tomado de un concierto de París, en un lugar que se llama Cenit, creo que dos tracks están tomados de otra parte de Francia y por eso se llama Live In France. En realidad lo lanzamos para que nos diera chance de hacer otras cosas.
¿Entonces ya termina la gira del 11:11?
R: Justo vamos a finalizar la gira en México, después de casi dos años y medio.
Se la aventaron larga, casi como de Metallica.
R: Sí, no sé qué nos sucede jajaja
¿Por qué se llama Area 52 el nuevo álbum?
G: Porque es la casa después del 51 jajajaja. Así como el 667 es el vecino de la Bestia. Al principio iba a ser otro concepto que después cambió. Como Cuba es un área restringida para muchos países…a mi lo que me sorprende es que Cuba siendo un país con tantas cosas increíbles, no vayan tantos músicos a grabar allá.
¿Pero no está un poco restringido ir a grabar allá?
G: no, la verdad es que es una restricción mental, porque la gente ni lo toma en cuenta ni nada, no lo pueden considerar.
O sea que cualquier banda puede viajar a cuba y grabar un super disco sin problema.
G: Sí, no van porque no se les ocurre.
¿Cómo es un estudio cubano?
G: Grabamos en un estudio que se llama Dala, que es del gobierno, es el que mejor equipo tiene y todas esas cuestiones. Silvio Rodríguez estaba metido ahí pero ya no recuerdo bien, me explicaron muchas veces pero nunca me quedó claro. Es un estudio muy tradicional donde han grabado los grandes músicos de Cuba. Sus mejores discos se han grabado ahí.
Y Area 52 sale en Enero según entiendo, platíquenme la idea de este disco.
G: Pues realmente nos fuimos a Cuba por idea de Rodrigo y con la mentalidad de hacer algo por puro gusto. A los dos siempre nos ha gustado la música cubana. Yo en mi caso mi abuelito, mi mamá, los tíos y la Tribu López que le decimos, eran bien bailadores, ponían Pérez Prado, Beny Moré y la chingada. Entonces pensamos “ah qué chingón, vamos a ir a Cuba y va a ser una experiencia musical”.
R: Antes de irnos a los festivales de Europa, nos fuimos a Cuba. La verdad fue mi idea, si sale del culo ya me culparán jajaja. Viendo que nos íbamos a extender hasta este fin de año con el 11:11, el Live In France no nos iba a servir para darnos mucho colchón. Necesitábamos hacer un proyecto que nos diera chance de descansar y de inspirarnos para hacer otras cosas. Le dije a Gab de irnos a Cuba y le latió pero no sabía bien qué pedo, ni yo sabía bien qué pedo. La onda fue “vamos a Cuba a ver qué chingados”, igual le decíamos a algún cubano que hubiera estado involucrado con el Buenavista Social Club que haga algo, le damos las rolas y que las arregle. Y así fue, le dimos el material a nuestro manager y ese fue el segundo filtro, que convenciera al músico y convencieran a las disqueras. Me eché un buen choro, yo creo que estaba inspirado ese día jajaja.
G: Pensábamos que nuestro manager nos iba a mentar la madre, porque ellos lo ven desde otro punto de vista, desde el punto de vista mercadotécnico. Entonces vieron que no íbamos a sacar un disco de estudio pero teníamos una madre que nos permitía estar ahí, presentes, chingando jajaja.
R: El Management contactó primero a unos güeyes que participaron en la producción de Buenavista Social Club, Juan de Marcos, uno de los que aún sigue girando con los Afro Cuban All Stars, él se interesó e hicimos una conferencia con él. Esa misma semana, antes de eso, recordé que un amigo me había dado un disco de un cabrón que es inglés pero toca Salsa, había hecho varios álbumes mezclando Gospel con Salsa. Entonces saqué el álbum y busqué el contacto y le dije a nuestro manager que aun no hiciera la conferencia con el otro, porque podría estar mas interesante hacer la onda con un güey que no estuviera tan metido en el pedo cubano. Le hablamos directamente a este tipo que se llama Alex Wilson, le dije que queríamos ir a Cuba a grabar canciones de nuestros dos álbumes, nueve tracks, te los damos, ponle un ritmo cubano diferente a cada una, nos los reenvías y los vamos reestructurando. Todo iba saliendo así sin tener un plan. Este guey nos comenzó a mandar diferentes pruebas para “Tamacún”, “Hanuman”; hasta que las nueve rolas quedaron con las bases de los ritmos. Alex se dedicó a los arreglos de la parte cubana y nosotros rearreglamos toda la estructura. Así las dejamos y nos fuimos a la gira. En el inter conocimos a Peter Asher, el que fuera cuñado de Paul McCartney alguna vez; a él lo conocimos con Hans porque producía cosas con él, nos hicimos buenos cuates cuando estábamos grabando este disco y le dije “oye se me ocurrió una idea, ¿le entras?” y dijo que sí. Nos fuimos con él a Cuba. También había que escoger a los músicos en Cuba. Mandamos a un cubano que vive en Londres que se dedica a hacer ese tipo de contactos y nos comenzó a mandar videos de los músicos y así los fuimos escogiendo. Cuando llegamos allá nos enteramos que había muchos músicos que eran superstars, entre ellos los Van Van. Varios de ellos tocaron en el disco y otros jóvenes que no son tan famosos pero han tocado con todo el mundo. Alex y Peter se adelantaron a hacer preproducción y luego llegamos Gab y yo. Nos pusimos a ensayar cabrón con ellos. Lo grabamos en 15 días, nos fuimos al tour y luego grabamos las guitarras en otro lado.
G: Porque en Cuba no tenían el equipo correcto para que las grabáramos ahí. Estuvimos casi un mes en la Habana y no conocimos ni una calle más que la que nos llevaba del hotel al estudio.
¿No les dio tiempo de pasear?
G: ¡No nos dio tiempo de ni madres! Nada, nada, nada.
¿Ni siquiera unos roncitos?
G: ¡Ah, eso sí! ¡Pero nomás! La verdad está bien chingón. Mucha gente dice que “pobres” y ellos mismos se autocompadecen mucho. Mucha gente me va a matar por decir esto, pero honestamente no están tan mal. Lo que pasa es que no saben qué tan bien están. Hay dos-tres cosas que sí son muy mal pedo, como que si entras a un hotel los cubanos no tienen derecho a entrar. O cosas como que nuestro roadie de guitarras se quitó la playera en la calle, porque hace un calor asfixiante, y un policía casi lo mata. Pero bueno…
R: Ya escuchando las rolas en el estudio, empezamos a hacer cosas como “a ver , aquí hay que quitarle el pedo tan cubano”, unas cosas estaban bien pero otras se escuchaban demasiado cubano.
La idea era que sonara más la fusión entre estilos entonces.
R: Sí, en ese momento se nos comenzó a alborotar la hormona y pensamos en invitar a otros gueyes que no tuvieran nada que ver con el pedo cubano. Y meterle guitarras diferentes, así que yo le metí guitarra eléctrica, lapsteel. En la de “11:11” que finalmente es un tributo a Pink Floyd, le dimos un aire Pink Floydesco. La estructura cambia en todas las rolas. En “Hanuman” aproveché que estaba la guitarra eléctrica y le metí un solo Santanesco. Eso hace también que la estructura de la rola cambie y no sea la misma rola como la conoce la gente, tampoco es la idea que la gente compre las mismas rolas. Así que seguimos invitando músicos, como ya habíamos conocido a John Tempesta, le dijimos que se aventara algo de batería.
G: Rod y yo siempre conspiramos porque queremos tener músicos en el disco para que graben y para conocerlos. Máxime si la compañía paga los gastos de los músicos jajaja.
¿Y cómo es el track de Tempesta? ¿Sólo ustedes tres?
R: Las bases ya estaban grabadas, nos vimos en el estudio en Los Ángeles, estudió las canciones dos o tres días antes, así que cuando nos vimos ya se sabía la estructura perfecto, modificamos algunos ritmos que él los sentía diferente. Él quería tocar latin style, le dije “no güey, la onda es salirnos de ahí”. Le metió una bataca más pesada. Ahí fue cuando hizo la mezcla de estilos, lo tuvimos en dos rolas.
G: Es un baterista muy cabrón, porque esos ritmos cubanos no son tan fáciles para un músico que toca Rock. Pero estuvo chido, le metió doble bombo y toda la cosa. Al final nos dijo “me hicieron tocar cosas que nunca pensé que hubiera podido tocar, ¡gracias!”
¿Y quiénes mas están en el álbum?
R: Tuvimos al bajista Carles Benavente, el que toca con Chick Corea, aunque es más conocido por los 20 años que pasó con Paco de Lucía.
Y con Miles Davis también.
R: Ah claro, él se aventó tres tracks y luego le hablamos a Anoushka Shankar, que era amiga mía, ya la conocía desde hace algún tiempo. Le hablé y afortunadamente tenía tiempo de hacerlo. Se aventó un solo de sitar.
G: A Anoushka la conocimos en festivales, siempre nos veía tocar o nosotros la veíamos tocar un ratito. Y siempre habíamos estado en el rollo de “te invito a mi disco”, “no, yo te invito primero”. Pero nunca se había concretado, hasta ahora por fin.
¿Pero ustedes fueron a la India o estaba en Los Ángeles?
R: De hecho ella vive en Londres y lo grabamos allá. Y le llamé a mis cuates del Le Trio Joubran, para meterle lauds. Y se escucha súper raro, está la base cubana pero de repente entran los lauds. Está bastante bueno el disco. Ya después de todo el numerito ya me siento más tranquilo, pero sí hubo momentos en la grabación que sí decía “¿qué estoy haciendo?” jajaja.
G: A ellos les hicimos un homenaje en el 11:11 y nuestro manager les mandó la rola, luego nos enteramos que viven en París y cuando fuimos a tocar allá, los invitamos y tocaron una rola con nosotros, de ahí hicimos excelente amistad con ellos. Con Anoushka también pero casi no la vemos porque siempre está de gira. En cambio ellos siempre están en Francia y vamos a su casa, nos hacen humus y todo eso.
Entonces la idea del nuevo álbum fue reinventar sus propias canciones a partir de los talentos de músicos de diferentes regiones del mundo
R: No era así a principio pero así terminó siendo, un poco más complejo de lo que creíamos. Musicalmente estuvo muy cabrón por la calidad de los músicos que participaron. Teniendo esos músicos teníamos que hacer algo mas elaborado, no podíamos nomás meterle un ritmo cubano a las rolas y ya. Y también que no cayera en el pedo jazzero con un solo interminable de saxofón. En mis solos cambié afinaciones o metí otro tipo de guitarras o guitarras más jazzeras sin distorsión. La verdad quedó no para que fuera un disco intermedio, sino como un álbum en forma. Es totalmente un nuevo producto aunque no quiere decir que eso sea la nueva dirección. Ya tenemos fechas en febrero y abril y vamos a tocar con la banda, cosa que nunca habíamos hecho. Aunque solo tocaremos los temas de este disco. Tocaremos con todos los cubanos.
G: Es una reinterpretación pero con una orquesta cubana tradicional. Los ritmos que no matcheaban, Alex los arregló, pues es un excelente arreglista. Y no es cubano, es inglés, pero los cubanos creían que era un mexicano que hablaba muy chistoso jajaja. Alex toca muy cabrón, toca como cubano. Es muy estudioso de los ritmos, toda su vida el Bembé, de dónde viene, el Mozambike. Aprendimos un poco más de teoría porque ya ves que somos putos incultos musicales. El nos explicaba “en esta canción vamos a respetar la clave”. Porque si a un cubano le quitas la clave le da el telele. Entonces todas las claves se respetaron. Entonces puedes decir “ah es la rola de Rod y Gab pero con arreglos cubanos” pero atrás hay un arreglo muy fuerte para que pudiera matchear con muchas cosas. Eso a Rod y a mí como que nos hizo darnos cuenta que hay que ponerse a estudiar de otra manera, chambear formas de tocar, las manos diferentes. Como que entras en una zona de confort en la que dices “bueno, esto ya me sale chingón” pero no cuando hay que cambiar.
Pues a ver cómo sale eso, estará bueno verlo.
R: A mucha banda le gusta la onda de que sean dos guitarras. Pero insisto, no es nuestro nuevo estilo. La gente que escucha nuestra música se caracteriza por ser abierta, así que yo creo que nos va a ir bien.
También estaría bueno que salieran de gira con Anoushka y Tempesta y los demás.
G: Pues Tempesta está súper prendido, está feliz porque es refrescante para él pues es otra música. Con Anoushka estaría pocamadre, por lo menos unos 3 o 4 gigs.
Una cosa más como lo que hicieron con Alex Skolnick, que de repente andaba con ustedes.
G: Con Alex hicimos varios tours con su trío, eso se prestaba a ondas de que “vamos a tocar hoy juntos”, o en el hotel en los días libres nos poníamos a palomear. Bien chido por que se hace el tour más divertido, como con tus amigos.
¿Y ahora que agarraste la guitarra eléctrica no te dio la cosquilla de volver a tocar con una?
R: ¡Sí! De hecho ando haciendo un proyecto precisamente con John Tempesta y su hermano, quien tuvo sus breves minutos de fama con una banda que se llamó Powerman 5000.
Ah claro, esa donde tocaba el hermano de Rob Zombie.
R: Exacto, ahí era el guitarrista; de hecho era el que escribía las rolas. Cada vez que voy a Los Ángeles nos vemos. Ahí sí Gab no le entra. Porque pues…”esto es de hombres güey” jajajajaja.
Jajajajajaja. Seguro a ti te llegan los flashbacks de estar en Tierra Ácida con otros tres cabrones.
G: jajajaja.
R: Sí, nos metemos al estudio y grabamos cosas, nos hace falta un bajero y un vocalista. Ahorita John se fue con Testament. Ya ves que está con The Cult pero ahorita le está haciendo el paro a Paul Bostaph.
¿Ya tienen listas canciones para el próximo disco en estudio?
R: Todavía no, como vamos a comenzar a girar otra vez en Febrero hasta Abril, entonces veremos si los festivales del verano los hacemos con la banda o no, dependiendo cómo se porten en el tour. Si funciona y hay química y a la gente le gusta, igual continuamos todo el año con la banda. Si no, pararemos un rato y nos metemos al estudio a hacer el nuevo disco.
¿Y a ti no te llama volver a agarrar la eléctrica?
G: No, yo la verdad creo que lo acusticón es lo mío, la verdad no lo extraño.
¿O no se te antoja también armar por ahí un proyecto aparte?
G: Fíjate que sí, se me antoja cabrón. Y más ahora que hemos podido conocer un buen de músicos, como que se abren las fronteras y te das cuenta que los músicos somos personas bien pinches inseguras. Es como un perro que ve a otro perro pero no quieren olerse, pero se llaman la atención. Cuando rompes esa barrera, pues es bien chido. Y más hacerlo por gusto. A mi me caga todo ese pedo de estudios de mercado y eso. Está bien tenerlo porque es parte del asunto, pero no puedes enfocar todas tus energías en eso, lo cual es precisamente el mal de la época. Un día que toques solo por tocar, que pintes solo por pintar. Nosotros en nuestro caso, tours o no tours, yo sé que lo que estaríamos haciendo es tocando. Ya lo demás es como un bonus, un extra.












Gabriela luce buen chamorro…
patas buena entrevista pero saca los boletos no??? andaleee
efectivamente, esa Gabriela luce bastante guapa y hace comentarios bien interesantes. Buena entrevista,