EL GNOMO
Por Dunkle Heimburger
Esta vez visitamos un sitio ya legendario y conocido por los habitantes de la zona sur del DF. Las hamburguesas de El Gnomo son el recurso habitual para satisfacer el hambre atroz en un día agitado por el trabajo o las aulas de clase.
El local le hace honor a su nombre, es muy pequeñito casi para gnomos. Está dividido en dos niveles por un tapanco. Cualquiera que mida más de 1.70 tiene que cuidarse la cabeza o resultará golpeado varias veces. Las mesas son pequeñas como para cuatro personas pero el espacio entre ellas es reducido, especialmente para los altos o los rechonchos; no tanto como para rozar codos con el de junto pero sí hay algo de proximidad.
Como ya dijimos aquí la especialidad es la hamburguesa. A simple vista parece una hamburguesa promedio, pero el sabor de la carne es bastante bueno. Si son de buen diente pueden pedir la hamburguesa Super Gnomo de espesos 140grs, la cual se sirve con tocino y queso amarillo (la Gnomo normalita, está algo más leve, ideal para niños o si no tienes demasiada hambre).
El plus son las guarniciones. Por supuesto tienes una generosa dotación de papas fritas (papas de verdad, no la basura de harina de McDonalds), una discreta ensalada de tomate y lechuga y la joya de la corona: calabazas empanizadas. Se trata de una especie de tortitas de calabaza empanizadas y fritas, las cuales van acompañadas de un delicioso aderezo de queso, receta de la casa. Como en todo lugar, pedir tiene su maña. Con el paquete de la hamburguesa Super Gnomo sólo te dan dos calabacitas rellenas, en cambio al pedir tu hamburguesa por separado y las papas, calabazas y aderezos por orden, la cantidad aumenta notablemente (una orden de calabazas incluye siete de esos deliciosos bocados).
No sólo pueden encontrar hamburguesas, para los anti-carne también existen unas suculentas ensaladas gigantes, desde la de frutas con nieve o la tradicional “del Cheff” con pollo, jamón y queso. Igualmente hay sopas, deben probar el caldo tlalpeño o la sopa de hongos, las cuales están bien servidas y con muy buen sabor, o si prefieren pueden preguntar por la sopa del día. Si no se les antoja la hamburguesa o no traen mucho dinero también sirven unos gigantescos y dorados hot dogs con tocino y queso.
También hay cerveza de barril Kloster, los habituales refrescos y limonadas, té helado casero o si gustan les hace un helado flotante (refresco de cola y una bola de helado de limón). Entre los postres sorprende que tengan Peach Melba, postre bastante retro que consiste en duraznos acompañados de helado y salsa de frambuesa. Entre semana tienen paquetes de desayunos y unos hot cakes con los que no les dará hambre en todo el día: dos hot cakes de buen tamaño servidos con crema batida, helado de vainilla, un durazno en almíbar y miel de Maple.
Los precios no están nada abusivos, en promedio con menos de 100 pesos puedes comer bastante bien sin quedarte con hambre. Además tienen buena selección musical, algo de jazz ligero y a un nivel que te permite escucharlo pero deja platicar muy a gusto, nada que perturbe disfrutar una sabrosa comida.
¿No tienen tiempo para comerlo ahí? También pueden pedir para llevar. El Gnomo sin duda es un lugar para apetitos voraces y comida con gran sabor. Vale la pena hacer el viaje hasta el sur de la ciudad para saborear sus platillos.
Av. Universidad 1894 local 2 (aunque en realidad se entra por una cerradita llamada Cerro Acasulco) Col. Oxtopulco Universidad, C.P. 04318
Lunes a Viernes: 8am a 10pm
Sábados: 10am a 10pm
Domingos y días festivos 10am a 8pm
56 58 2144. Metro M.A. de Quevedo, Línea 3.
No aceptan tarjetas, puro efectivo, así que vayan preparados.









