LA MUERTE DEL ERROR III
El regalo de la tecnología digital a la música es la capacidad de eliminar cualquier molestia de una grabación. Pero en la obsesión de convertir a la música en un producto perfecto (tal como se convierte a las mujeres en seres perfectos inyectándoles silicones, quitándoles kilos o modificándolas con Photoshop) se antepone la pulcritud por sobre el sentimiento y la humanidad.










