THE STONE ROSES
No tengo que vender mi alma…a menos que sea por escuchar el sonido visceral de The Stone Roses en vivo. La impaciencia me hacía morderme los labios. Gente veterana, gente joven; gente veterana acompañada de sus hijos o viceversa, un cocktail de percepciones generacionales se impacientaban a cada segundo que se escuchaba “Stoned Love”, aquella dulce melodía de los 70 que la banda ha estado poniendo al inicio de cada show.
















