Entre los fans más clavados del Rock, circulan leyendas de colaboraciones de ensueño entre sus artistas favoritos, generalmente contemporáneos. Así se ha fantaseado con colaboraciones entre los Beatles y Pink Floyd, Hendrix y Miles Davis, KISS y Alice Cooper. Una de ellas es la colaboración entre los titanes del Rock Pesado, Led Zeppelin y los padres del Heavy Metal, Black Sabbath. Durante años la leyenda decía que ambas bandas habían tenido una sesión y habían dejado grabadas para la posteridad algunas canciones, perdidas en los archivos de algún coleccionista o en alguna bodega abandonada de un estudio de grabación.