VADER
A las 20:30, unos 600 ñeros casi llenaban el lobby del Circo Volador. Todos sin excepción lucían en sus pechos logos de Exodus, Morbid Angel, Voivod, Sentenced, Bolt Thrower, etc, bandas que por su edad, harían suponer que este público se componía de puros treintones. No obstante, las edades de estos ñeros en su mayoría oscilaba entre los 20 y 30 años. A diferencia de los toquines de Lamb of God, Dimmu Borgir, o My Dying Bride, en los cuales al menos una tercera parte del público estaba formada por morras, este era un público casi totalmente macho.
















